

Llegué a la fisioterapia después de más de diez años trabajando como ingeniero. Decidí cambiar de vida y dedicarme a lo que de verdad me apasionaba: el ejercicio y la salud. Me gradué en Fisioterapia (La Salle, 2016) y desde entonces me he centrado en el ejercicio terapéutico y las terapias activas para la rehabilitación y readaptación de pacientes con lesiones y patologías muy diversas.
Si algo me ha enseñado este camino es que el movimiento no es opcional: he acompañado a pacientes que llegaron muy fragilizados, con una calidad de vida deteriorada, y que hoy son otras personas. Recuperaron el control de su salud y, a través de ella, el de sus vidas.
En una sesión conmigo vas a encontrar tranquilidad y confianza, que para mí son la base de una buena evolución, y a alguien convencido de la capacidad de transformación que tiene el ejercicio. Cada sesión es un pasito más hacia tu mejor versión.