

Llevo toda la vida dedicada al movimiento: desde muy pequeña no podía parar quieta. Practiqué atletismo al máximo nivel durante muchos años y cumplí un sueño compitiendo en dos Juegos Olímpicos, Barcelona 92 y Atlanta 96, mientras me formaba en Fisioterapia (Universidad de Salamanca) y en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
Comencé mi actividad laboral como entrenadora personal y desde 2014 me dedico por completo a enseñar movimiento: me formé con Polestar como profesora de Pilates, algo que todavía me tiene enamorada. Mi punto fuerte es ayudarte a activar tu cuerpo, despertar tu energía, potenciar tu fuerza y descubrir de lo que eres capaz.
Si algo me enorgullece como profesora es que una alumna consiguiera dejar de ir a la unidad del dolor. En mis clases te espera profesionalidad combinada con energía, empatía y compromiso. Y, a ser posible, risas.